Entendiendo la escala de colores

La escala de evaluación está diseñada de forma cualitativa compuesta por cuatro colores. Cada color considera los avances mostrados por las evidencias proporcionadas para el proyecto. Se establecen cuatro posibilidades: rojo, ámbar/rojo; ámbar/verde y verde de forma que se tiene que seleccionar uno de los colores para cada subcriterio.

Es indispensable resistir la tentación de hacer este proceso cuantitativo. El marco de referencia alienta el diálogo constructivo orientado a la mejora continua de un proyecto de innovación. Se pide que en este dialogo se evite la especulación y suposición acerca de los resultados del proyecto y sus intenciones y que si la información con la que se cuenta no es clara, tus evaluaciones y comentarios alienten a los colaboradores del proyecto a trabajar en esas áreas.

De allí que uno de los objetivos del marco de referencia no es solo la asignación de los rangos de color sino el proporcionar retroalimentación y sugerir acciones que puedan ser de ayuda para los colaboradores del proyecto y otros usuarios que se encuentren trabajando en proyectos similares de tal manera que puedan hacer mejor su trabajo. La recopilación y visualización estructurada de la información proporcionada por los participantes, permitirá a los usuarios innovadores hacer uso de ella de forma más eficaz, con la seguridad de que de que dicha información proviene de una visión conjunta. Es por esto que como evaluador y colaborador de un proyecto los comentarios y justificación de evaluación de los mismos deberá documentarse de forma tal que el equipo del proyecto se beneficie con este conocimiento. Esto también proporcionará una base de aprendizajes a partir de los cuales puede desarrollarse una cultura de innovación en la institución.

Es muy importante destacar que la evaluación de un proyecto solamente es un momento dentro del proceso de desarrollo del mismo y debe hacerse exclusivamente una vez que se tienen resultados del mismo.